Belén Pérez de Prado

Orientacion- Asesoramiento- Supervisión-Formación

Palabras

Fotografía de Jokin Alzate tomada en la Sierra de Francia (Reserva de la Biosfera, Salamanca)

“Las palabras saben cosas de nosotros que nosotros ignoramos de ellas.” René Char

Desconocemos mucho de lo propio y mucho más de los demás. Cuando se emplea un silencio o se pronuncia una palabra se usa con un significado determinado y quien lo recibe lo traduce con su propio diccionario personal. Muchas veces hacemos un filtrado selecctivo de lo que vemos y oímos ajustándolo a lo que queremos ver y oir, a lo que nos interesa o necesitamos creer, lo mezclamos con nuestra experiencia previa y nuestras creencias y lo sopesamos con nuestros valores y así muchas veces hacemos “arreglos orquestales” sacando conclusiones y dejando lejos lo que la otra persona ha dicho con el significado que le ha dado. Entrecruzamos dentro de nosotros y con los demás mensajes racionales, con emocionales; habla la cabeza, habla el corazón, el estómago, las entrañas o hablan todos ellos y el mensaje es recibido por la otra persona con idénticos interlocutores y es descodificado también aleatoriamente. No sólo esto, al hablar tenemos expectativas e intenciones abiertas y ocultas que pueden ser conscientes e inconscientes, la superficie y profundidad coexisten, el fondo y la forma también, en resumen: complejidad pura y dura.

Se puede decir que con las palabras establecemos monólogos encadenados con nosotros mismos y decimos comunicarnos cuando lo que se da muchas veces es un reflejo distorsionado en el agua, una ilusión de comunicación. A propósito del tema Sartre dijo:“por haber descubierto el mundo a través del lenguaje, he tomado mucho tiempo al lenguaje por el mundo”. Hoy, ante un curso de PNL, pensaba qué parte de mi lenguaje he tomado por el mundo, pensaba en cómo las palabras son como los silencios, dan vida y matan, confunden y aclaran, las palabras salvan y condenan, las palabras hieren y sanan, crean y destruyen puentes, las palabras acompañan y distancian. Pensaba en cómo damos nuestra palabra y con nuestros hechos la retiramos, hacemos uso de la palabra, y en ocasiones decimos que se nos escapan la palabras, negamos la palabra, concedemos la palabra y jugamos con las palabras  y cómo a veces como dice la canción…”todo el mundo me está hablando y no puedo oír una palabra de lo que dicen, sólo los ecos en mi mente”. Visto todo esto y escuchando tanto eco propio y ajeno, no me extraña que hablen del milagro de la comunicación,  ¡es verdaderamente un milagro que en algún momento nos podamos entender!

Belén

28 febrero 2012 Publicado por | General | Dejar un comentario

“Lo Que Quiero Ahora” por Ángeles Caso

“Será porque tres de mis amigos se han enfrentado inesperadamente estas Navidades a enfermedades gravísimas. O porque por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más sanos que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque a estas alturas de mi existencia, he vivido las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación-al menos la sensación- de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida.

Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y los malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancados de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y oro a cambio de un pedazo de pan.

Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar, y ser.

Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.

También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de tenerlos a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer  amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo.”

Ángeles Caso

Publicado el 19-01-2012  en La Vanguardia [http://www.lavanguardia.com/magazine/20120119/54245109494/lo-que-quiero-ahora-angeles-caso.html]
Imagen extraída de Delikatessen.com

16 febrero 2012 Publicado por | General | Dejar un comentario

Machado y el psicoanálisis

Hoy quiero dejar un par de fragmentos que Antonio Machado (en colaboración con su hermano Manuel) plasmó en su obra Las Adelfas (1928) a propósito del psicoanálisis…

“Porque no todo

es farsa en la nueva ciencia

del psicoanálisis. Hay

una verdad, aunque vieja,

indudable en ella: el alma

puede enfermar. Cuando enferma

de achaques, lacras y cuitas

del cuerpo puede ser ella

también la causa. Acudamos

por la vía más directa

a curarla.”

[...]

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15 febrero 2012 Publicado por | General | | Dejar un comentario

Observar para ver

hazmerca.com

Nunca hasta ahora había vivido de un modo tan cercano el desapego. Cuando la necesidad de acción y capacidad de intervención directa en la vida, en conversaciones y decisiones, en los asuntos cotidianos toma un séptimo plano, cuando las ganas de participar se deshinchan hasta borrarse, se abre un mundo diferente delante de los ojos en el que prevalece la observación.

Esta indagación posibilita convertirse en testigo y facilita el darse cuenta de cómo han funcionado los mecanismos propios, uno se convierte en espectador mudo de películas en sesión continua protagonizadas por sí mismo y por otros.

Tomar distancia lleva a una nueva selección de lo importante aquí-ahora y a la consciencia de lo nimios e incluso lo ridículos que son muchos de los asuntos por los que uno solía dejarse el pellejo.

Belén

1 febrero 2012 Publicado por | General | Dejar un comentario

   

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