Hablando de Proactividad: “no pierdas el tiempo viviendo la vida de otros” (Steve Jobs)
Vicktor Frankl, en su obra El hombre en busca de sentido (Herder, Barcelona 1979), acuñó el término proactividad y lo definió como “la libertad de elegir nuestra actidud frente a las circunstancias de nuestra propia vida“. Años después, el término llegó a extenderse cuando Stephen R. Corvey lo introdujo en sus publicaciones relacionándolo con el mundo empresarial y personal y definió el término como “la capacidad de liderar la propia vida”. Según el enfoque de Corvey, la proactividad va unida a autoeficacia y a la sensación de control de lo propio. Ralf Scharzer considera que el comportamiento proactivo es la fe en el propio potencial para mejorarse, tanto a sí mismo como las situaciones y el entorno que les rodea, y expresa cómo las personas proactivas detectan aquello que les desgasta, depotencia y estresa y actúan desde la responsabilidad. Otros dos expertos en la materia, Bateman y Crant, añaden a estos aspectos que las personas proactivas son capaces de detectar situaciones dañinas y muestran una capacidad de generar cambios, en la opinión de estos autores la actitud proactiva consiste en ser flexible y adaptarse ante un futuro incierto y consideran que es preciso tomar la iniciativa para mejorar.
En general se puede decir que por proactividad se entiende la actitud responsable a la hora de interpretar la propia realidad que va unida a una actuación congruente acorde con dicha responsabilidad. Es una actitud de control de la propia conducta que se enfoca en tomar la iniciativa de un modo audaz y creativo que hace prevalecer la libertad de elección ante diversas circunstancias de la vida. Una persona proactiva se mueve por valores meditados y ante lo que ocurre a su alrededor, sabe lo que necesita y actúa en consecuencia. Al actuar de manera proactiva la persona centra toda su energía en aquello en lo que SÍ puede hacer algo y no se desgasta en circunstancias sobre las que NO tiene ni libertad de acción, ni posibilidad de influencia. Se puede decir que la actitud proactiva actúa conociendo las propias debilidades y fortalezas, expresa su opinión de un modo asertivo, tiene una confianza en sí misma que lleva a no paralizarse por miedo y le conduce a interpretar los problemas como circunstancias y los cambios e incertidumbres como retos, sin resistirse ni dejarse frenar por ellos.

