Belén Pérez de Prado

Orientacion- Asesoramiento- Supervisión- Coaching

La Inutilidad de Resistir y Afrontar la Crisis; algunas ideas para sobrevivirla

 globalizacion1

“Ahora cualquier necio confunde valor y precio”

Antonio Machado

 

 

En los ámbitos económicos y socio-políticos, se escuchan expresiones como la de  ”Afrontar la crisis” a “Resistirse a la crisis” que enmarcadas en el actual contexto de globalización, mudialización y postmodernidad resultan por anacrónicas bastante poco creibles como vías de partida y posicionamimento. Animar a afrontar y resistir a la crisis lleva a la imagen de un Atlas agotado dándose cabezazos contra el peso del mundo. Resistir a la crisis, afrontarla, aguantarla, soportarla, subsistirla… en nuestros días sugiere un esfuerzo tan ingente  como inútil, en esta reflexión- artículo de opinión propongo el efecto contrario a resistir la crisis, algo similar  a experimentarla, darle la vuelta, estrujarla… aprovechar lo que ocurre -no tanto lo que debería ocurrir ni lo que gustaría que ocurriera- para ubicarse, responsabilizarse para poner un grano de arena de valores en el entorno personal y profesional con la finalidad de aprender, superarse y sobrevivirse a ella.

Para ver la magnitud de aquello a lo que se nos anima a resistir y afrontar podemos echar un vistazo a los indicadores demográficos y de pobreza, a los índices de producción, a los indicadores de movimientos trasnacionales, los índices de desarrollo humano y  los índices ambientales y de sostenibilidad se pude comprobar como dan cuenta de un equilibrio reventado que sólo podrá rectificar su trayectoria si se afronta como tarea común el poner remedio a la enorme desigualdad que existe en la configuración del mundo hoy en día. José Bove activista antiglobalización expresa en el documental Voces contra la Globalización que el “80% de la riqueza del planeta está siendo disfrutado por menos del 20% de la población” y esto se ratifica al observar cómo se invierten los términos y es justamente el 80% de la población del planeta la que  reside en  países subdesarrollados.

Las consecuencias del “capitalismo de casino[1]” son palpables y así se habla de la especulación de la bolsa y la absoluta e impune libertad de circulación del capital, del predominante acaparamiento de poder de las mafias en el mundo[2], del tráfico de personas, órganos, armas, drogas que está generalizado y en muchos casos lamentablemente institucionalizado. Los resultados de este sistema de macro-funcionamiento son patentes. Hay  empresas cuyos beneficios superan el PIB de algunos países[3], la deslocalización de empresas impera y se podría rizar el rizo y hablar de un “Post-Neo colonialismo” en el que se está confinando a personas en barracones de fábricas del horror, en las que la explotación está haciendo estragos[4]. El paro aumenta en los países desarrollados y las empresas se “posan provisionalmente” -más que enraizarse- en aquellos países donde los costos son más bajos y los beneficios mayores sin que éstos reviertan directamente en la mejora de los servicios y en las infraestructuras de sus precarias sociedades. La debilidad de los sindicatos se traduce en un retroceso de los beneficios sociales conseguidos y mejorados a través de los siglos XIX y XX. Toni Negri, catedrático de Teoría del Estado, explica cómo estos fenómenos se producen en grandes periodos de transición y añade “cada vez somos menos trabajadores y más siervos, hace unas décadas épocas ser un trabajador explotado era un objeto de lucha social, hoy en día es un lujo prácticamente”. En algunos aspectos se podría decir que “se traspasa mundo por no saber atender”.

Los Estados y sistemas llamados “democráticos” parecen sufrir una debilidad y fragilidad importantes, mientras tanto el futuro y la tecnología van de la mano ya hay quienes para el 2035 auguran un mundo sin mano de obra así como un mundo de diásporas y revueltas sociales. El catedrático de economía  aplicada en la UAB Arcadi Oliveras denuncia la ausencia de regulación y  la aparición en el mercado de productos financieros especulativos, como los fondos calientes, que han engordado la burbuja financiera y  han traído consecuencias como la restricción del crédito, la falta de confianza de unos bancos en otros y la repercusión de esta situación en los clientes y en sus iniciativas de creación de empresa así como en el pago de hipotecas y la compra de viviendas.

Txente Rekondo[5] en su artículo “Algunos actores de la otra fotografía mundial” expresa: “El escenario mundial se nos presenta a corto plazo con todo un conjunto de peligros intrínsecamente ligados al modelo defendido por los impulsores del status quo actual. Las amenazas provenientes de los cambios demográficos, el cambio climático, la defensa “a ultranza” del estado-nación actual son algunos ejes que deberemos afrontar, como también la proliferación de armas de todo tipo (nucleares, químicas o biológicas), la lucha por los recursos energéticos, la lucha asimétrica entre actores estatales y otros que carecen del mismo, y sobre todo el abuso despiadado de los mecanismos financieros y monetarios (BM, FMI…) para ahogar a pueblos y naciones enteras”.

Las perspectivas por lo tanto se presentan complejas, desalentadoras -y si se me permite bastante poco “afrontables y resistibles”. Todo parece señalar tal como Bauman expresa[6] un éxito total del sistema: el endeudamiento del mundo. “. Según Carlos Talbo -profesor de ciencias políticas- “se ha entrado en una lógica descarnada que puede producir una suerte de big bang, un estallido en la medida en que el caos que se va instalando por todas partes haga que la mecánica general escape del control de los que pusieron en marcha los mecanismos correspondientes”.

La situación pide a gritos una “limpieza general” y un parón para reflexionar dónde y cómo uno puede actuar, cuál es el valor y a qué precio se quiere seguir incidiendo en el mundo. Comienzan a levantarse voces que ante la crisis financiera actual de los países desarrollados – crisis por otra parte nada novedosa para los países subdesarrollados que viven-mueren permanentemente inmersos en ella-  piden que los “señores del mundo” encuentren soluciones dirigidas a re-distribuir la riqueza del planeta.  Mientras dichos “señores” se ponen de acuerdo para que dicha solución llegue, sería interesante ubicarse en la actualidad-real para poner un punto de cordura en las propias actitudes para además sacar de ella todo lo positivo.

El día 21 de enero de 2009, Hussein Barack Obama, en su discurso de toma de posesión de la presidencia de EEUU lanzó al planeta la frase: “El mundo ha cambiado y debemos cambiar con él”[7]. Cambiar parece necesario pero ¿en qué aspectos? ¿De qué manera? ¿Por dónde empezar? La fase de postmodernidad en la que nos enmarcamos se parece estar llegando a tocar fondo, se habla del desnorte generalizado, de falta de confianza, de crisis emocional, de disfunción de parámetros y cánones clásicos, y esto no ha ocurrido porque sí, por generación espontánea, ha sido trabajado, se ha ganado a pulso por parte de políticas concretas llevadas a cabo por personas con nombres y apellidos. Este hecho parece borrarse, parece haber una amnesia colectiva, nuestro mismo lenguaje se ha hecho eco de una enorme falta de responsabilidad de los actos. La pasiva y la despersonalización parecen haberse instalado en nuestras vidas  de esta manera es “la crisis” y no ejecutivos concretos que dirigen una empresa la que la lleva a un ERE, es el sistema y no personas las que han provocado estas consecuencias, la “culpa” la tienen los “equipos” directivos cada vez más jerarquizados más genéricos.

Pero no todo es pesimismo, hay quienes como Prada[8] consideran que la sociedad debe alcanzar un estado de humildad general, una vuelta al valor del trabajo y considera positiva la crisis porque entiende que con ella se volverá a tener unos hábitos éticos y se recuperarán unas relaciones menos histéricas y más humanas en las que la cultura debe tener un valor fundamental.

Arcadi Oliveras considera que deben realizarse reformas en el sistema financiero como crear nuevos sistemas de control -por ejemplo de las agencias de cualificación- y abandonar los modelos de no intervención de los 80 los llevados a cabo en el 5º Ciclo del Capitalismo[9] por Thatcher, Reagan y Pinochet. Olivera se muestra partidario de instaurar la tasa Tobin[10] (creación de un impuesto que grave los movimientos de capitales y por lo tanto de la especulación) e ilustra su opinión con datos contundentes: los movimientos especulativos mueven una cantidad de 400 millones de $ frente a los 10 millones $ que mueven el comercio y servicios. Otro factor a considerar sería la poca capacidad de movilización de dinero para controlar estas situaciones por parte de los Bancos Centrales y señala a los paraísos fiscales y a la propia estructura de la banca como aspectos revisables.

Que el mundo ha cambiado y sigue en permanente cambio es una realidad y es interesante especificar cómo podemos cambiar con él. Llega un momento en el que una vez abierta la caja de Pandora es imposible mirar para otro lado. Ya no sirve la excusa del “yo no puedo hacer nada” todos estamos formando parte de este sarao, para ello es intersante tener en cuenta el posicionemiento propuesto por Arcadi Oliveras, el experto nos recuerda que el ciudadano se relaciona con la economía desde 4 ámbitos, somos trabajadores, consumidores, inversores, contribuyentes y en todos estos ámbitos se puede/ debe tener una postura consciente, responsable y activa. El decrecimiento se plantea como una clara posibilidad de cambio. Como trabajadores se puede abogar por un reparto más equitativo del trabajo entre todos y  apostar por las cooperativas y por que el capital no se aleje del lugar en el que se trabaja. Como consumidores, y ante la evidencia de que se necesitarían dos planetas y medio para poder mantener el ritmo, deberíamos reducir el consumo y reflexionar sobre qué estamos apoyando en nuestros gestos cotidianos como el uso del transporte público, la elección de productos no dañinos para el entorno -como es el caso de latas y envases- y el apoyo a las tiendas tradicionales frente a las grandes cadenas de supermercados. Oliveras insta a informarse sobre las actividades que llevan a cabo las empresas de las que somos clientes e inversores (como es el caso de Movistar y Repsol) y a apoyar a la banca ética y por último como contribuyentes el economista señala la importancia de negarse a aportar el 5,6% del impuesto de la renta, cifra que es empleada por el Gobierno para la adquisición de armas. Con sus palabras, el catedrático exhorta a  la necesidad de no adoptar una postura resignada y pasiva, no escudarnos en la excusa de la impotencia sino a comenzar a poner de nuestra parte para que actuando en lo local se consiga producir cambios en lo global.

Si bien es cierto que uno solo no puede conseguir frenar un tsunami, también lo es que la labor dedicada y concienzuda en lo cotidiano puede comenzar a cambiar las cosas. De alguna manera la labor debería ir dirigida a practicar en activo los valores como el del trabajo frente al del pillaje, el oportunismo y el escaqueo, poner consciencia y ser selectivos manteniendo actitudes sanas y activistas, implicadas a favor de parar la dinámica del mito del ”listillo” de estos últimos tiempos en la que el que aquel que cumple, paga, trabaja y funciona de una manera ética es la excepción, el idiota iluso, aprender a gestionar el fracaso el “gran tabú moderno” tal como Sennet lo describe en La corrosión del carácter,  todo esto puede crear tendencia.  Los cambios en lo global se pueden dar a través de actuar en lo local y para ello parece interesante volver a considerar que la unión hace la fuerza, dejar a un lado las posturas egocéntricas del ”yomemiconmigo”, abandonar el hábito del “mínimo esfuerzo”, la ansiedad de conseguir los objetivos inmediatos, retomar la espera como valor que engendra deseo e ilusión, deshechar el mito del amor que se encuentra para resituarse en el amor que se crea con un esfuerzo por comprender y respetar la individualidad del otro.

Zygmunt Bauman expresa lo siguiente en su libro El arte de la vida : “Nuestra vida, tanto si lo sabemos como si no, y tanto si nos gusta esta noticia como si la lamentamos, es una obra de arte. Para vivir nuestra vida como lo requiere el arte de vivir, como los artistas de cualquier arte, debemos plantearnos retos que sean (al menos en el momento de establecerlos) difíciles de conseguir a bocajarro, debemos escoger objetivos que estén ( al menos en el momento de su elección) mucho más allá de nuestro alcance y unos niveles de excelencia que parezcan tozuda e insultantemente muy por encima de nuestra capacidad (al menos de la que ya poseemos) en todo lo que hacemos o podemos hacer. Tenemos que intentar lo imposible. Y sólo podemos esperar, sin el apoyo de un pronóstico fiable y favorable, que mediante un esfuerzo largo y agotador podremos algún día alcanzar estos niveles y conseguir aquellas metas para, de este modo, ponernos a la altura del reto planetario”

Lograr lo imposible es posible, sólo hace falta echar una mirada al pasado, la justa para recoger el aprendizaje de lo vivido sin regodearse en los fracasos, otra mirada al futuro, la necesaria para situar en ellos los retos e ir haciendo  camino al día, con trabajo, esfuerzo y limpieza,  recuperando el respeto, la espera y con ella el deseo, concientes de que el “efecto mariposa “existe, y es la actitud de todos y cada uno en su ámbito diario la que puede suponer un cambio efectivo y de calidad para el mundo.

 Belén Pérez de Prado.

 

Notas:

1 Término acuñado por Mª José Fariñas profesora de Filosofía del Derecho

2-  Hechos como los que Misha Glenny documenta en su libro Mac Mafia[2] el crimen sin fronteras

3-Documental Voces contra la globalización. 2.  La estrategia de Simbad  en el se aporta el siguiente dato”El volumen de negocios de Exon Mobil, es superior al producto interior bruto de Austria”.

4-  UNICEF denuncia que hay 8,5  millones de niños en trabajo esclavo, muchos de ellos secuestrados o vendidos por 12 euros a las mafias. En Bangladesh, en los suburbos de Dakha hay cantidades de mujeres que trabajan en barracones por 1 o 2 euros al día, la cifra de adultos, hombres y mujeres que trabajan en condiciones infrahumanas está en aumento constante.

5-  Gabinete Vasco de Análisis Internacional (GAIN)

6-  Bauman Zygmunt, “Euducación en un mundo de diásporas” conferencia impartida en Barcelona en febrero del 2009. 

7-  Obama Barak., discurso de investidura 20 enero 2009. La Vanguardia 21 enero 2009.
 8-  Artículo “El Señor de Prada”, El País Semanal. Domingo 1 marzo 2009. Nº 1692

9-  Antoni Ramón. Apuntes Geografía de la Globalización. Humanidades UAB. 2008

10-  Pedreño Andrés. Movimientos de capitales. La tasa Tobin en: Economía y Globalización.

 

21 Marzo 2009 Publicado por Belén Pérez de Prado | General | | Aún no hay comentarios